El Amante.- Marguerite Duras (Crítica Literaria)


El Amante, Marguerite Duras.

Crítica Literaria

Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde. A los dieciocho años ya era demasiado tarde. Entre los dieciocho y los veinticinco años mi rostro emprendió un camino imprevisto. A los dieciocho años envejecí. No sé si a todo el mundo le ocurre lo mismo, nunca lo he preguntado. Creo que me han hablado de ese empujón del tiempo que a veces nos alcanza al transponer los años más jóvenes, más gloriosos de la vida. Ese envejecimiento fue brutal. Vi cómo se apoderaba de mis rasgos uno a uno, cómo cambiaba la relación que existía entre ellos, cómo agrandaba los ojos, cómo hacía la mirada más triste, la boca más definitiva, cómo grababa la frente con grietas profundas. En lugar de horrorizarme seguí la evolución con el interés que me hubiera tomado, por ejemplo, por el desarrollo de una lectura”.

Así empieza Marguerite Duras (Indochina, 1914) en El amante de 1984. Antes de este libro, su éxito no tenía la misma repercusión que acogida, con lo que seguía siendo una escritora lamentablemente minoritaria. La propia Marguerite se sorprendió al ver que El amante ocupó, por largas semanas, el primer puesto en la nómina de los best-sellers –y sin proponérselo.

La historia tiene una carga autobiográfica importante, aunque la autora niega que sea una confesión, ni siquiera una historia amorosa. Una adolescente de quince años (que es ella misma) conoce a un rico comerciante chino en Saigón. La técnica objetiva de Duras es pura maestría: usa el distanciamiento objetivo para mostrar (sin juzgarlo) el despertar de su propio deseo. En palabras de la autora: “La protagonista no busca el amor, busca el deseo, un deseo más fuerte que ella misma. Y busca su libertad”.

Con El amante, cualquier lector, goza de una rara atracción literaria. La estética seduce con un ritmo que camina junto a los cuerpos, pues la historia está narrada por uno de los protagonisas de la relación. Pero su ojo no se deja llevar por el deslumbramiento, ni su carne por la pasión sino con el distanciamiento de un testigo no implicado. Y las historias de amor se narran ya sea en tercera persona o en primera persona, dependiendo de la carga emotiva que quiera aportarle el autor; también ambos narradores se pueden usar alternativamente.

Su narración avanza con el deseo de los protagonistas, a la vez que lo hace un extraño desprendimiento y desacomodo que seduce al lector, sobre todo porque la adolescente narra en a veces en primera persona y de pronto pasa a la tercera; es un organizado vaivén que une el ritmo estético, con un acercamiento de la piel, una poética del tacto y la creación del goce, todo tan bien logrado que la tensión se va volviendo más y más insoporteble. Cuando el yo de la protagonista va creciendo de temperatura, pasa abruptamente a la tercera persona (o sea que recupera la distancia), pero esa “ella” no es la narradora sino otra vez la adolescente.

Desde luego, el lector no está habituado a esta literatura. Desde el blog del Albatros Literario me gusta recomendar libros diferentes que aporten un antes y un después en algún aspecto. Este librito de apenas 144 páginas (en la impresión de Editorial Planeta) es prácticamente un poema que ha de ser degustado en poco tiempo (¿una tarde de domingo?), pero que apetece volver a releer cómo consigue en la práctica ese efecto tan novedoso, tan original. Si a alguien le ha quedado alguna duda de incorporarlo a su cultura, le tengo que decir que está en las listas de los veinte mejores de la historia de la literatura.

Víctor Javier Moreno


5 comentarios

  1. Que tema tan sugerente. Dan ganas de leer los porqués de ese envejecimiento prematuro y que tiene que ver el título de El Amante con la introducción. Genera cuanto menos curiosidad

  2. la novela no me gusta, porque no es muy entretenida, pero en especial no tengo predileccion por nada, soy muy inteligente, voy a seguir estudiando, y me voy a recibir de arquitecto..

    PD: es muy fea by Nicolas

    • Cada uno tiene sus gustos, desde luego. Arquitecto, esa profesión o quizás era la de ingeniero ahora tengo mis dudas era la de Benedetti, yo me deje recomendar por el y porque me llamo la atención que la se considerara una de las mejores escritas, entre las 14 novelas del mundo. Sin duda tiene algo original que no se había narrado nunca así, y con una estética tan bien trabajado. Pero para gustos no hay nada escrito.
      Un saludo,

  3. la obra no es para nada interesante… porque es muy densa y poco entretenida… debido a que mis gustos por la lectura son preferentemente los policiales… pero el contenido del libro es interezante

  4. este es un verdadero análisis literario, gracias por tu aportación

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