El Poema. Luis Feria (chicharrero)

La obra del tinerfeño Luis Feria (1927-1998), uno de los poetas de voz más original entre los de la generación del 50, se debate entre la urgencia de vivir y el deseo de encontrar una palabra que perpetúe el instante en que vivir resulta, precisamente, un descubrimiento.

EL POEMA

Ramo de sangre, arpón en todo el pecho, lengua que propiciaba el corazón voraz. Su estirpe apasionada nos arrojó a la vida; no se someten ni el amor ni el mar.

Rosa fiel que el tiempo no ha secado, mayor que el celo, no menor que el vacío, sudor o sangre, o vida, o tierra, o muerte; nunca nos faltes; el hueco de tu ausencia huele a miedo.

No menor que el vacío, 1988.

Anuncios

Poema tántrico-libertario.

La mujer del manzano

 

De las aguas agitadas del mar

sube cresta una ola, atraída por el deseo de la luna,

transmutándose

cada gota

en las células

de la mujer original:

su melena platina como serpientes solares

se ilumina en la noche.

 

Ausencia de esposo y de armadura patriarcal;

aún más

su cabellera, se alarga.

Ella se estira fluida

tanto

que dobla la columna hacia atrás

como lo hace una serpiente de dragón

que, al precipitarse a hundirle sus colmillos

en la vulva, le inocula el veneno

que solo ella es capaz de liberar en éxtasis.

 

Ganas libidinosas de vivir y de dar vida:

pasión de útero.

Envidia el poderoso de la fuerza que él carece

y que empobrece;

quiere mutilar a su serpiente en solo dragón.

Ocultarle la fuerza indomable

en el Hades. La guerra del jefe

primero resta al propio Poder,

y luego a los siempre últimos.

El mordisco carnal a la manzana de Eva

es ahora una manzana podrida

que puede servir de abono

para sembrar de nuevo

los nuevos nacimientos.

 

Pues en la raíz del manzano

aún vive un útero sano;

se entrega devocional al veneno

y sin ignorante cólera al gusano.

 

Así verás el resurgir

el hombre

del olvido,

entrando luz en el Hades

de hormigón, alquitrán y petróleo

en donde se vive amando

a quien te hace daño,

no habrá ya más culpa.

Amar será vivir.

 

No pagarán víctimas por agresores.

Solo volverse a poner

los ojos de Edipo

para ver que toda cárcel

empieza con un mal parto.

La simple existencia

de un Poder invisible,

le delata.

 

Víctor Javier Moreno

Los cinco venenos. Micro-poema.

Diamante de oro

del color

del rubí

quiere

ser esmeralda

e ignora

que es,

irremediablemente,

un zafiro.

 

Víctor Javier Moreno

Poesofema. El destino de Occidente: la Nada

La moderna educación de la Nada

 

La muerte es la nada.

La nada no tiene nada que temer, ni que esperar.

No existe la nada porque para la nada “existir”

es un verbo que denota el mal uso del lenguaje.

Imposible referirse a “Esto”, “Aquello” o “Ello”.

Inimaginable es la nada. Carece de destino.

Coherente es el ateo que no siente miedo.

No obstante, hay ateos que intentan imaginar

la nada.

La desconocen e intentan dibujar el mundo de

la nada.

La oscuridad misma les habla

desde la oscuridad.

Tampoco se ven ellos mismos, “existir”

les está vetado. Escuchan una voz que les llama

El eco de mil nombres reverbera en sus obsesiones,

les hace sentir un abismo que determina

no acabar nunca. Electroencefalograma plano.

Imposible pensar. Como anestesia es

la nada. Pero vivos la Nada es algo.

LA NADA ES ALGO. Algo nos permite

pensar, sentir, ser, experimentar, “EXISTIR”.

Víctor Javier Moreno

Zumbido nocturno

Mosquito. Intento de asesinato.

Juicio. Intento de asesinato.

Mejor habría sido poner vinagre.

La desorientación siempre resulta.

Desarticular el mecanismo del olfato.

Es el sentido más primitivo.

¿Ahora dónde estás?

Desorientado y hambriento. Moribundo.

Sin intento de asesinato. Mosquito.

Hoy no es tarde.- Víctor J.Moreno

Hoy no es tarde.- Víctor Javier Moreno

Ayer descubrí un dolor en mi pecho

no era ansiedad

lo sé

porque la he sentido

y sé dónde coloca sus zarpas

 

mientras que este dolor está más arriba,

allá donde el corazón palpita,

pero tampoco son cosas de corazón,

lo sé

 

este dolor palpita de forma independiente,

aislado,

indolente y mentiroso,

profundo y triste de iracundia;

 

no cunde negar la existencia

y menos adrede

porque uno se convierte

en el culpable,

lo sé,

 

y no hay que desperdiciar un segundo

nada

la culpabilidad no solo duele

también es mentira

y las mentiras siempre degradan.

 

Pero lo bueno del dolor es

que lleva a la verdad

(con minúsculas) no hay otra

porque como

nostros, solo hay uno.

 

Hay que ponerle cara al dolor

y nuestro nombre a la verdad.

Hoy no es tarde,

pero ayer era mucho mejor.

 

Víctor Javier Moreno

Soy otro

Por Víctor Javier Moreno.

Ahora lo sé

aunque sigo perdido

que puedo encontrarme

sin conocerme

Mi persona es un muro

si quieres conocerme

no hables

no sientas

no seas

porque yo tampoco soy

Mi alma es exterior

yo siempre soy otro

y por eso

el ego

nunca está conforme

Otro sin otra cosa

que su otredad